Delegar no es soltarlo todo. Hay cinco grupos de responsabilidades que siguen siendo tuyas, y una forma de tomar decisiones estratégicas que tu equipo puede aprender a replicar.
Delegar en la persona equivocada es la forma más rápida de convencerte de que delegar no sirve. Tres criterios para elegir bien y cómo fortalecer la confianza del delegado.
Tu agenda está llena, pero ¿de qué? La matriz urgente-importante aplicada al día a día del dueño, con un ejercicio de una semana para descubrir qué sueltas primero.
Delegar no es pasar tareas y cruzar los dedos. Un método en tres tiempos, las cinco preguntas que debes responder al arrancar y cómo hacer seguimiento sin asfixiar.